La nueva versión de “Enredados” llega con energía fresca y un elenco que ha capturado la atención desde su anuncio.
Al frente de esta adaptación musical están Milo Manheim y Teagan Croft, dos jóvenes talentos que han sido elegidos para interpretar a los icónicos personajes de Flynn Rider y Rapunzel, respectivamente.
Milo Manheim, nacido en Ocean Beach, California, en 2001, se ha consolidado como una figura destacada dentro del entretenimiento juvenil. Su salto a la popularidad se dio con la franquicia Zombies de Disney+, donde no solo mostró sus habilidades como actor, sino también su talento musical y su carisma en escena.

Manheim se formó desde muy joven en danza, actuación y canto, lo que le ha permitido moverse con soltura entre distintos géneros y formatos, convirtiéndolo en una opción natural para encabezar este proyecto musical.
Además, su ascendencia artística —su madre es la actriz Tamara Mowry— alimenta su trayectoria dentro del medio.
Por su parte, Teagan Croft nació en Australia en 2004 y saltó a la fama interpretando a Raven Reyes en Titans, la serie de superhéroes de DC.

Croft ha demostrado una versatilidad actoral que va desde papeles dramáticos hasta propuestas más ligeras, y su capacidad para transmitir emociones profundas la convierte en una elección atractiva para dar vida a Rapunzel, un personaje que combina inocencia, determinación y espíritu aventurero.
La producción de “Enredados” que protagonizan Manheim y Croft trae consigo una propuesta musical que mezcla canciones clásicas con nuevos arreglos, además de coreografías y una estética renovada que busca resonar con audiencias tanto jóvenes como adultas.
La química entre los protagonistas ha sido uno de los puntos más comentados desde que se dieron a conocer los primeros materiales promocionales, destacando la energía y complicidad que ambos aportan a sus roles.
Este proyecto representa un paso importante en las carreras de ambos. Para Manheim, es la consolidación de su capacidad para liderar historias de gran formato más allá de franquicias establecidas; para Croft, es una oportunidad de ampliar su repertorio en proyectos de alto perfil internacional.

