Monterrey.- Ayer martes, Alicia Villarreal acudió nuevamente al Palacio de Justicia de Nuevo León para ratificar los procesos legales que interpuso en contra de Francisco Cantú por difamación, así como contra su exesposo, Cruz Martínez, por el presunto delito de violencia familiar.
La cantante llegó acompañada de su actual pareja, Cibad Hernández, y de su abogado, el licenciado Gerardo Rincón, con la intención de dar seguimiento puntual a ambos casos.
A su arribo al recinto judicial, también se informó que Cibad Hernández interpuso una demanda por difamación, en la que acusa a diversos medios de comunicación y conductores de páginas de espectáculos por comentarios que, asegura, afectan su imagen y reputación personal.https://d-1212968876840499842.ampproject.net/2512221826001/frame.html
Sin embargo, los trámites no pudieron realizarse en el Palacio de Justicia debido a la falta de sistema, situación que —de acuerdo con su equipo legal— se ha repetido durante al menos tres semanas consecutivas.
Ante esta problemática, Alicia Villarreal y su equipo se trasladaron a la Fiscalía Especializada en Delitos contra la Mujer. A la salida del Palacio de Justicia, el abogado Gerardo Rincón recordó que esta situación ya había sido señalada públicamente a inicios de mes por el fiscal general de Nuevo León, Javier Flores, quien explicó que “desafortunadamente tuvimos una falla en nuestro sistema derivada de una sobrecarga de denuncias virtuales, ya que este tipo de trámite genera archivos más pesados”.
La intérprete llegó a la fiscalía alrededor de las 12:50 del mediodía. En esta ocasión, únicamente descendió de la camioneta en compañía de su abogado, optando por no ofrecer declaraciones extensas a los medios presentes. Aunque Cibad Hernández se encontraba en el vehículo, decidió no bajar ni emitir comentarios ante la prensa.
Tras aproximadamente una hora, cerca de la 1:50 de la tarde, Alicia Villarreal salió de las instalaciones visiblemente afectada y con lágrimas en los ojos.https://d-1212968876840499842.ampproject.net/2512221826001/frame.html
En un breve mensaje, expresó: “Yo realmente he sido una víctima. Siento que no se vale. Todavía sigo atravesando un gran problema”. Posteriormente, evitó profundizar en el tema, abordó su camioneta y se retiró del lugar.
Minutos después, el licenciado Gerardo Rincón atendió a los medios para aclarar la situación legal. Explicó que acudieron a ratificar formalmente que él ya forma parte del equipo legal que lleva las demandas contra Francisco Cantú y Cruz Martínez, además de asumir la representación en el proceso por difamación relacionado con la pareja de Alicia Villarreal.
Durante su declaración, el abogado expresó que, desde su punto de vista, la fiscalía no ha trabajado de la mejor manera, especialmente por los constantes retrasos derivados de la falta de sistema tanto en el Poder Judicial como en el Ejecutivo.
Señaló que esta situación ha afectado directamente el avance del caso, ya que ni Alicia Villarreal ni las personas señaladas han sido notificadas en tiempo y forma, lo que ha generado estrés, impotencia y una clara dilación en el proceso legal.
Rincón agregó que estos ataques han impactado no solo a Alicia Villarreal como persona, sino también a su familia, a sus hijos y a la carrera musical que ha construido durante más de 30 años. Finalmente, mostró documentos oficiales que acreditan su integración al equipo legal y aseguró que estarán atentos a las próximas fechas en las que se requiera testificar.
Aclaró también que, hasta el momento, los hijos de la cantante —Melanie, Cruz Ángelo y Félix— no han sido llamados a declarar, aunque no se descarta que puedan hacerlo si la autoridad así lo determina.

